El cobre alcanzó un máximo histórico en China y registró un fuerte repunte en Nueva York, impulsado por las crecientes preocupaciones sobre una oferta global más ajustada de cara a 2026 y por la debilidad del dólar estadounidense.
En la Bolsa de Futuros de Shanghái, el metal rojo subió hasta un 3,7% y superó por primera vez el umbral de los 100.000 yuanes por tonelada, mientras que en el mercado estadounidense Comex los contratos avanzaron cerca de 4%, hasta rondar los 5,78 dólares por libra, su nivel más alto desde julio.
El movimiento refuerza las fuertes ganancias acumuladas en el año. En Nueva York, el cobre se perfila como uno de los commodities con mejor desempeño, con un alza superior al 40%, respaldado por las expectativas de mayor demanda vinculada a la transición energética y a la electrificación global.
El rally también se produce en un contexto de tensiones geopolíticas, disrupciones comerciales y posibles shocks de oferta, factores que han sacudido al mercado de metales industriales. A esto se suma la continua entrada de cobre a Estados Unidos, lo que ha generado inquietud entre compradores internacionales ante una eventual competencia por el suministro.
La caída del dólar ha sido otro catalizador clave. Un índice de Bloomberg que mide el desempeño de la divisa estadounidense apunta a su peor semana desde junio, lo que abarata las materias primas para los compradores que operan con otras monedas.
Mientras tanto, el repunte del cobre se da en paralelo a un fuerte avance de los metales preciosos, con el oro, la plata y el platino alcanzando máximos históricos nominales en un cierre de año marcado por la fortaleza del complejo de materias primas.








