Manejar el camerino con criterio y cortar por lo sano los conflictos entre los jugadores, también forma parte esencial del trabajo de los seleccionadores. La reciente batalla en redes sociales entre un jugador tan experimentado y con sobradas charreteras como Salomón Rondón y Jefferson Savarino, por la ausencia de este último en la pasada convocatoria de la Vinotinto debido a una “lesión”, que el máximo artillero puso en duda públicamente, en nada beneficia la convivencia y el esprit de corps que un entrenador formado en Francia como Oswaldo Vizcarrondo quiere incorporar en el nuevo proceso de la selección.
Hace bien Vizcarrondo en dejar a ambos fuera del nuevo llamado para los choques amistosos ante las selecciones mundialistas de Turquía e Irak en Florida. Rondón no está para enviar mensajitos e indirectas por redes sociales a otro compañero. Si tenía algún reclamo que efectuar a Savarino, debía hacerlo de forma directa, llamarlo a capítulo y exponerle sus pareceres. Venezuela necesita al Rondón goleador, al que se sigue fajando cuerpo a cuerpo con los centrales y que todavía posee dinamita en los botines para reventar las redes. El Salo picapleitos por X e Instagram no aporta nada a la Vinotinto.
Como tampoco lo hace un Savarino, que siempre ha estado en deuda con la selección y que en la fecha anterior acudió al expediente de una lesión para bajarse de la convocatoria. El llamado al equipo nacional en cualquier deporte es el máximo honor para un atleta, y si Savarino no siente la camiseta, lo más lógico es que Vizcarrondo no cuente con él para estos choques y siga en veremos para el futuro.
La lista ofrecida por Vizcarrondo para los nuevos desafíos responde al criterio del entrenador de llamar a los jugadores que estén en gran momento, que se adapten a las exigencias tácticas, a la identidad de juego y a la ética profesional que quiere establecer dentro y fuera del terreno de juego.
La manera transparente y detallada sobre los jugadores, que realizó Vizcarrondo en su comparecencia a los medios, también es para valorar. Nada de medias tintas. Explicó con absoluta claridad las razones por las que Salo y Savarino no figuran, por ahora, en la selección, pues, como reiteró, el “colectivo” está por encima de las peleas intrascendentes. Con esta decisión, Vizcarrondo envía un mensaje claro a los jugadores. Solo los que están comprometidos con este nuevo proyecto, se matan por un puesto, se cuidan y no andan perdiendo el tiempo en dimes y diretes, tienen las puertas abiertas en esta Vinotinto, donde nadie es indispensable.
El fútbol que vendrá ya está aquí
Una de las plumas más autorizadas del fútbol nacional e internacional nos regala de nuevo una obra esencial para deleitarnos y atesorar en nuestras bibliotecas deportivas. La Copa Mundial de Norteamérica 2026 está a la vuelta de la esquina, rondando con su carga explosiva de partidos sin pausas desde el 11 de junio hasta el 19 de julio en México, Canadá y Estados Unidos, y para adentrarnos en este universo del balón y las 48 selecciones que competirán en esta nueva cita, el maestro Cristóbal Guerra, entrañable colega y columnista de este diario con su imprescindible Camiseta 10, presentará su más reciente obra.
Se trata de “El Mundial que vendrá, el Mundial que ya llegó”, que bautizará el próximo martes 2 de junio antes de que oficialmente salga a la venta. Con su prosa literaria y su vasta cultura, Cristóbal Guerra desmenuza al detalle cada selección, las grandes figuras que veremos en la cancha ofreciendo su ingenio con el cuero en los pies para generar asombro.
También se pasea, ¡cómo no hacerlo!, por el universo de la Vinotinto y su eterna ilusión de conseguir la clasificación a un Mundial de fútbol, que acarició en la pasada eliminatoria, pero que se escurrió tras la derrota 3-6 ante Colombia en Maturín. ¡Bienvenida esta nueva publicación que enriquecerá el conocimiento sobre esta fiesta del balón al aire libre!
Edson Tortolero se ganó a pulso nuevo llamado a la selección nacional
Entre los jugadores convocados por Vizcarrondo para los próximos partidos de la Vinotinto, uno que se ha ganado de nuevo a pulso un lugar en la lista es el mediapunta de Carabobo, Edson Tortolero. Nieto e hijo de dos figuras que vistieron con honor la camiseta nacional, como Argenis y su homónimo padre, Edson Tortolero hijo lleva el gen vinotinto desde la cuna.
Pero su llamado no es producto de una herencia familiar, sino del gran rendimiento que ha venido ofreciendo en Carabobo, al que el año pasado metió en la final del campeonato ante UCV y esta temporada tiene otra vez al granate peleando con éxito en la Copa Sudamericana y en Apertura.
Tortolero es un jugador con las características del fútbol adaptativo que Vizcarrondo está incorporando a la Vinotinto. El “Patrón” quiere futbolistas que puedan ofrecer diversos registros en el terreno, que tengan buen pie para jugar por bajo y generar fútbol combinativo, que ataquen y defiendan con la misma determinación y, en el caso de los mediocampistas, que se sumen al ataque, pisen el campo rival, generen opciones de gol y definan.
Todo ello lo aporta el carabobeño, quien tiene un gran sacrificio para apretar a los rivales en la salida, aprovecha con claridad los momentos para lanzarse al ataque y suma algo que requiere la renovada Vinotinto: gran golpeo de media distancia y para los cobros de pelota detenida, en los que Tortolero es un especialista. Su abuelo anotó un gol histórico en eliminatorias ante Perú, su padre también convirtió tres tantos con la Vinotinto, y ahora solo falta que Edson hijo extienda esa tradición familiar.









