Es un empate que, para Catar, sabe a victoria, pues la paridad 1-1 contra Suiza -en la primera fecha del Grupo B- es la primera para la escuadra anfitriona del pasado Mundial en su historia.
La escuadra europea se marchó al descanso ganando por 1-0, una ventaja que parecía justa por momentos, pero también tenía tintes de injusta. Los helvéticos maniataron a su rival todo el primer tiempo con el manejo de la pelota y llegadas constantes de mucho peligro, aunque no supo aprovecharlas y su oponente logró inquietarlo en zona defensiva con sus pocas aproximaciones, pero que algún brote de fortuna (o importuno) podía haberles puesto un tanto en la pizarra.
La diana de Suiza llegó al minuto 17 producto de un penal polémico que Breel Embolo transformó en gol. Hubo falta del portero catarí en el área sobre Freuler, pero el VAR analizaba primero si este no estaba en fuera de juego. Parecía un pequeño adelantamiento del suizo, pero para los árbitros estuvo habilitado y el penal se ejecutó.
Lee también: Estados Unidos golea a Paraguay en su debut mundialista
Para el segundo tiempo las cosas no cambiaron. La selección helvética sostenía el balón y llegaba con peligro al área, pero, una vez más, no pudo definirlas y sentenciar el compromiso. Catar llegó poco, a veces sin peligro, pero, ante la ineficacia europea, quizás podía hallar algo de fortuna para emparejar el marcador y lo consiguió. Al minuto 90+4, Al Amin centró desde el costado izquierdo y Boualem Khoukhi saltó para ganar y cabecear en el área chica para el empate.
Un empate que deja el grupo con sus cuatro selecciones igualadas a un punto (todas igualaron 1-1) y que para Suiza es amargo por cómo manejó el partido.









