“Si la liga de basquetbol se hubiera abierto en la época del 67, hubiese jugado basquetbol y no beisbol”, acotó muy sincero David Ismael Concepción Benítez, durante la entrega de los galardones a Los Grandes de la campaña 2025-2026.
Este aragüeño, un referente estelar para los compatriotas amantes del beisbol, principalmente en los años setenta, fue muy jocoso al relatar sus comienzos a mediados de la década de los sesenta, “Por lo que les voy a contar una pequeña anécdota aquí. Yo estaba en el medio, ni era magallanero ni era caraquista. Mi papá era un loco por los Leones del Caracas, y me llevaba a Valencia a ver los juegos, pero en ese tiempo no existía el equipo del Magallanes, sino el de Industriales de Valencia”.
“Entonces decidí participar en ese equipo nuevo, Tigres de Aragua (zafra 1966-1967) donde jugué 23 temporadas consecutivas. Y a pesar de que jugaba en las Grandes Ligas yo venía a participar en mi equipo Tigres”, redondeó el popularmente conocido como “El Rey David”.
Hoy por hoy, no quiere quedarse en esa frase de “Esos si eran peloteros”, sino que reconoce que “La vida no siempre nos da la oportunidad. Yo fui el grandeligas número 18. Hoy en día tenemos una cantidad enorme de peloteros de las Grandes Ligas. Y esperamos la mejor suerte para ellos. Y que hagan lo mejor posible en este país, para que lo lleven cono orgullo. Para que hagan su vida bien… Fui muy honesto en la pelota, siempre jugué para ganar”.
Cuando le recordaron a este orgullo de Ocumare de la Costa, estado Aragua, ser autor del primer tripleplay efectuado sin asistencia en la LVBP, soltó muy jacarandoso: “Y fueron cuatro outs (risas)”.
Para recordar ese momento, corría la apertura del octavo tramo en un careo entre sus Tigres de Aragua ante Cardenales de Lara, celebrado en el Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, un 14 de diciembre en 1987, siendo el bateador Luis Sojo, quien tocó en ese momento con hombres en primera y segunda, mientras Concepción jugaba primera.“Tomé la bola de aire y los corredores habían salido. Así que los fui a tocar sin problemas”.
“Tengo una ansiedad porque estoy con ustedes aquí en este momento, después de un trasplante de pulmón, que en realidad pensaban los médicos era riesgoso operarme, pero lo hicieron lo hicieron”, soltó un siempre optimista Concepción.
Luego agregó con un dejo irónico: “No me puedo quejar. La única queja que tengo es que estuve ocho meses en un hospital acostado en una cama; pero gracias a Dios estoy bien, estoy aquí con ustedes. He tenido una vida que me gusta.Tengo un campamento a la orilla del Capanaparo y cada vez que tengo la oportunidad me voy a pescar. He viajado. Vivo en ambos lados (Venezuela y Estados Unidos). Tengo mis hijos, mi familia. Estoy casado desde hace 54 años. Mi esposa acaba de llamar a los amigos míos: ‘Dale la a pastilla, dale el antibiótico. Dale el agua que tiene que hidratarse, bebe cinco botellas de agua diaria’. Entonces ahorita estoy como un muchachito chiquito (risas)”.
Como a veces tenemos memoria corta, “El Rey David” brilló como campocorto por 19 años en la MLB, siempre con Rojos de Cincinnati, la denominada “Gran Maquinaria Roja”, junto con Pete Rose, Johnny Bench, Joe Morgan, Tony Pérez, Ken Griffey padre, George Foster y César Gerónimo, entre otros, con los que ganó dos Series Mundiales en 1975 y 1976. En 1982 fue el MVP del Juego de Estrellas celebrado en Canadá. Ganó cinco guantes dorados.. En pocas palabras, “nadie le quita lo bailado”.









