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Rainer Olmedo guió a Arráez

16 temporadas en ligas menores y en el beisbol venezolano, seis años intermitentes en Grandes Ligas sumando poco más de 200 compromisos, ese es el registro de Rainer Olmedo, que este año -de una forma inesperada- se ha vuelto un nombre recurrente para los analistas. ¿Por qué?, por ser uno de los responsables de la evolución defensiva de Luis Arráez, que el año pasado no pudo negociar un buen contrato en la agencia libre -entre otras cosas- por ser un guante por debajo del promedio, pero ahora está entre los mejores segunda base de las Grandes Ligas. 

“La Regadera”, que también ha recuperado su producción habitual con el madero y tiene un promedio de .320, el tercer más alto de la Liga Nacional, ha sorprendido este año a más de uno. En 2025, cuando jugaba con los Padres de San Diego, y se desempeñó principalmente en la inicial, registró -9 outs por encima del promedio. Ocupaba el puesto 149 entre los infielders del Big Show. Sí, tenía solo una pifia en 993 innings y dos tercios y por ende su porcentaje de fildeo era casi perfecto de .999, pero cuando entraba en juego la sabermetría y se media qué tanto terreno cubría, entonces era señalado como un mal defensor. 

Eso lo afectó en su agencia libre, porque al no ser un bateador de fuerza, ni el corredor veloz, ni un defensor élite, parecía que su única cualidad era dar hits e incluso en ese aspecto había tenido un descenso en relación a los otros años, bateando por debajo de .300 por primera vez desde 2021. Luis, fiel a su estilo, aceptó el contrato de los Gigantes por un año y 12 millones de dólares, entendiendo que -en efecto- no venía de su mejor presentación. Pero entonces se propuso mejorar. 

Ahí apareció Rainer Olmedo, que trabaja actualmente en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) como coach de tercera base de los Algodoneros de Unión Laguna. Arraéz trabajó con él en la temporada muerta, mucho antes de encontrarse en los entrenamientos con Ron Washington, otro de los coaches que lo han ayudado en su evolución y, claro, él más popular. Mejorar la posición de los pies, soltar las manos, saber leer los batazos y anticiparse correctamente fueron algunas de las cosas que “La Regadera” trabajó con Olmedo. “El 90% del éxito es de Olmedo”, dijo recientemente Arráez en una entrevista concedida a Sports Vzla. 

Es por eso que el propio Washington ha dicho que no hizo mucho con Luis, nada diferente a lo que habitualmente hace con sus infielder, porque el trabajo duro se hizo previamente, mucho antes de los entrenamientos de San Francisco. Y los resultados son evidentes, el camarero de los Gigantes tiene 10 outs por encima del promedio, el tercer mejor registro para un infielder en la actual contienda, solo superado por el campocorto Bobby Witt Jr. (Reales) con 16 y el segunda base JJ Wetherholt (Cardenales) con 14. 

“Anteriormente se plantaba mucho en sus pies, no tenía esa explosividad para atacar las pelotas. Aprendió a estar por detrás, no encima de las bolas”, explicó Olmedo en una entrevista compartida en sus redes sociales. Ese es el secreto, escuchar, identificar aquello que necesitas mejorar y trabajar duro por resolverlo. No es magia, es compromiso.

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