El Concreto

Ideas sólidas

Otros Deportes

Anderson Espinoza deslumbra en Japón 

Se dice mucho que Venezuela ya no tiene demasiados abridores de calidad, al menos no como en la década del 2000 en la que coincidieron en Grandes Ligas lanzadores de la talla de Freddy García, Johan Santana,, Félix Hernández y/o Aníbal Sanchez, un grupo élite que comanda la mayoría de los lideratos para pitchers criollos en MLB. Pero la verdad es que, aunque la muestra es más pequeña, este año hemos tenido una gran representación en Eduardo Rodríguez, Ranger Suárez y Martín Pérez, eso solo hablando del Big Show, porque si volteamos la mirada a Japón también tenemos a alguien que saca la cara por el tricolor nacional, el caraqueño Anderson Espinoza. 

El derecho, de 28 años, está disputando su tercera campaña en la Liga del Pacífico con los Búfalos de Orix y -hasta ahora- está en un año especial. De hecho, comenzó la contienda el primero de abril con un juego completo ante Leones de Seibu, el primero de su carrera. Fue un blanqueo en el que permitió solo cinco inatrapables, concedió un boleto y recetó siete ponches. Tras dos meses de competencia, se le cuentan siete presentaciones, en las que suma 43 innings y dos tercios de labor, y se ha quedado con la victoria en cinco ocasiones. Todo esto para una sólida efectividad de 2.47 y un WHIP de 1.07. Ahora mismo, comparte el liderato de juegos ganados con Kona Takahashi de los Leones de Seibu y su efectividad es la mejor entre los abridores latinos. 

Ya igualó el registro de victorias del año pasado, cuando en 23 presentaciones dejó récord de 5-8. Pero no se confundan, no es que viene de una mala temporada, de hecho su efectividad de 2.98 fue la cuarta mejor entre los escopeteros latinos, solo por detrás de Emmanuel Ramírez (1.01), Liván Moinelo (1.46) y su compatriota Andrés Machado (2.28). Lo que sucede es que -hasta los momentos- no ha podido ganar tanto como quisiera, porque en 2024 cuando se estrenó en la liga también dejó récord negativo de 7-9, aunque tuvo un promedio de carreras limpias de 2.63 luego de 133 innings y dos tercios.  

Todo parece indicar que podría estar en un año especial e imponer varias marcas personales más allá de las victorias. Ya tiene 45 abanicados y su récord es 119, las proyecciones indican que terminaría la campaña por encima de los 130 abanicados. Su repertorio, que combina la recta con el slider, el cutter y la curva, tiene suficiente profundidad para ayudarlo a ir largo en el juego. Y la madurez que ha adquirido en las últimas contiendas lo ha vuelto un pitcher peligroso, que se dedica a estudiar a sus rivales y no se precipita. 

En definitiva no hay que perderlo de vista porque ha demostrado, tanto en Venezuela (con Cardenales en 2023 y 2024), como en Japón, que es un lanzador disciplinado, que está enfocado en mejorar año tras año y, a pesar del éxito reciente, sigue trabajando por conseguir su mejor versión.

Ver fuente