Cumplido un promedio de diez juegos por equipo en el calendario de Grandes Ligas 2026, los cinco umpires venezolanos que actúan a diario en la pelota mayor se están adaptando exitosamente al novedoso sistema automatizado de evaluar bolas y strikes (ABS, Automated Ball-Strike Challenge System, por sus siglas en inglés) que permite a los peloteros, gracias a la tecnología, precisar la ubicación correcta de los lanzamientos.
Los hermanos falconianos Edwin y Emil Jiménez, el caraqueño Edwin Moscoso, el larense Carlos Torres y el carabobeño Manuel González, forman parte del plantel de alrededor de veinte cuartetas de jueces que laboran en la presente campaña.
En unos 35 juegos que se disputaron en las dos primeras semanas, Edwin Jiménez, quien está en su cuarta campaña, figura en el tercer lugar del ranking de 76 umpires. De cinco reclamaciones en las que ha estado involucrado, solo le han revocado una. En séptimo lugar aparece su hermano Edwin con tres apreciaciones cuestionadas y una revocada. Siguen Torres de 8-4 y Moscoso de 4-2, ambos en el en 17° lugar; y cierra González de 12-7, en el vigésimo puesto.
Durante la temporada pasada, tres venezolanos figuraron en el ranking de los diez umpires con mayor grado de precisión en sus sentencias. En la primera casilla apareció Edwin Jimenez (96.37%), González ocupó el sexto lugar (95.52%) y Moscoso quedó en el octavo puesto (95.34%).
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El espíritu del sistema ABS es hacer el juego más justo y uniforme . El proceso de adaptación es similar al que se vivió en el tenis desde 2006 con la implementación de la tecnología Hawk-Eye (Ojo de Halcón), que tras veinte años, ha llevado a eliminar los jueces de línea en los más prestigisos torneos de categoría Grand Slam.
Las Grandes Ligas parecen encaminarse a la perfección gracias al sistema ABS, no se trata del sentido estricto de la Inteligencia Artificial. Las fallas de los umpires no se discuten, se orientan a la corrección y a la exacta medición.









