Las acciones asiáticas retrocedieron desde máximos recientes luego de que Wall Street registrara una fuerte caída impulsada por nuevas preocupaciones sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en distintos sectores de la economía. El ajuste en Estados Unidos, liderado por las grandes tecnológicas, generó un movimiento de cautela que se trasladó rápidamente a los mercados de Asia.
El índice MSCI Asia Pacific cayó por primera vez en seis sesiones, con pérdidas destacadas en Japón, mientras que Corea del Sur logró avances marginales. El retroceso siguió a la caída del S&P 500 (-1,6 %) y del Nasdaq 100 (-2 %), afectados por ventas en compañías de gran capitalización vinculadas al ecosistema tecnológico.
Aunque la inteligencia artificial ha sido uno de los principales motores del rally bursátil en los últimos trimestres, ahora algunos inversores evalúan con mayor detenimiento sus implicaciones estructurales. La preocupación no se limita al sector tecnológico: el ajuste también alcanzó a empresas de logística e inmobiliario comercial, lo que sugiere que el mercado teme posibles efectos secundarios en productividad, empleo y modelos de negocio.
La volatilidad impulsó una rotación hacia activos considerados más seguros. Los bonos del Tesoro estadounidense subieron en toda la curva, lo que llevó el rendimiento del bono a dos años a caer cinco puntos básicos y el de 10 años a descender siete puntos básicos, hasta alrededor de 4,1 %. Este movimiento refleja una mayor demanda de refugio ante la incertidumbre en los mercados de renta variable.
En otros activos, el oro se estabilizó tras haber caído 3 % en la sesión anterior, mientras que el bitcoin repuntó luego de cuatro jornadas consecutivas de pérdidas. Los futuros de los índices estadounidenses mostraban ligeras ganancias en las primeras operaciones asiáticas, lo que sugiere que los mercados podrían intentar estabilizarse tras la reciente corrección.
El foco de los inversionistas sigue puesto en cómo la expansión de la inteligencia artificial redefinirá sectores clave y si las valoraciones actuales reflejan adecuadamente esos riesgos y oportunidades.









