El Clásico Mundial de Beisbol está a la vuelta de la esquina y lo cierto es que, mientras algunas selecciones no paran de anunciar la participación de sus estelares, hay otras donde reina el silencio y, por el contrario, lo que se han confirmado son bajas. Ese es el caso de Venezuela. El mánager Omar López en su último pronunciamiento sostuvo que hay jugadores, que sin estar lesionados, ni tener ningún tipo de restricciones decidieron no participar. De momento hay más preguntas que respuestas y ha perdido fuerza la ilusión que dejó la edición pasada.
Carlos Narváez, que viene de jugar su primera campaña completa en Grandes Ligas, fue el primero en confirmar su ausencia. El receptor fue operado de la rodilla apenas terminó la temporada pasada y aunque está completamente recuperado no participará en la justa porque no le aprobaron el seguro médico. Un trabajo de Sports Illustrated, publicado en diciembre del año pasado, explicaba bien este tema. El World Baseball Classic Inc. (WBCI) adquiere una póliza global para reembolsar a las organizaciones de MLB el salario de cualquier jugador que se lesione durante el torneo. Pero las aseguradoras se reservan el derecho de aprobarlo o no. Los peloteros pueden pagar pólizas por su cuenta, pero esa es una posibilidad que no tienen todos.
El caso de Narváez ha generado mucha especulación en torno a otras piezas claves que vienen de lidiar con lesiones importantes en 2025, cómo Pablo López, que estaría llamado a ser el número uno de la rotación, Eduardo Rodríguez o José Altuve, que pasó por el quirófano al terminar la zafra. Pero hasta ahora todo en relación a ellos son especulaciones. Lo que sí es una realidad es la baja de Jesús Luzardo, que se esperaba tuviese mucho más protagonismo en este Clásico, en especial por su buena temporada en 2025, cuando con los Filis hizo 32 apariciones y dejó una efectividad de 3.92. Eso sí, en su caso su ausencia es una decisión personal.
Al finalizar la campaña 2026 será agente libre y ha dicho que prefiere concentrarse en su preparación para lo que será un año clave. Y eso ha encendido otras alarmas. Porque si él, que tiene un contrato listo para la venidera contienda, ha decidido dar un paso al costado, ¿qué queda para los jugadores que siguen en la agencia libre como Eugenio Suárez, Luis Arráez, Ranger Suárez o Martín Pérez?, ¿tomarán la misma decisión otros que se preparan para estrenar equipo?.
Esa es la historia de nunca acabar. Peloteros que quieren jugar pero no reciben el espaldarazo de la organización y otros -que sí tienen la oportunidad- pero prefieren no ir y concentrarse en las Grandes Ligas, así como lo hizo Miguel Rojas en 2023, cuando recién firmaba con Dodgers. Hasta ahora las únicas certezas de Venezuela son el capitán Salvador Pérez y Ronald Acuña Jr., que confirmó su asistencia por su cuenta.









