La afición boxística latinoamericana es una de las más exigentes -igual puede elevar a un peleador en semanas como hundirlo en pocos días- o lo que es lo mismo: de ídolo de oro transformarlo en ídolo de barro.
De hecho, la diatriba sobre cuáles han sido los grandes púgiles de la región aún se mantiene -cerca de 100 años desde que llegó el boxeo a nuestras tierras- y esa siempre ha sido una comparación grata.
Venezuela no escapa en ese análisis porque si bien aún no hemos contado con púgiles de nombres como Roberto “Mano e´ Piedra” Durán (Panamá); Julio César Chávez (México); Carlos Monzón y “El Intocable” Nicolino Locce (Argentina); Alexis Argüello (Nicaragua), Kid Chocolate y Mantequilla Nápoles (Cuba); Wilfredo Gómez y Esteban de Jesús (Puerto Rico) y Eder Jofre (Brasil), -usted, amable lector. seguramente agregaría a otros- no es menos cierto que nos respetan en el exterior.
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El tema que nos ocupa, con este trabajo orientador, es recordar que un 30 de diciembre de 2011, Jorge “Niño de Oro” Linares se convirtió en el segundo venezolano en ganar tres coronas mundiales en divisiones diferentes -el primero fue Leo “Torito” Gámez quien obtuvo incluso un tetracampeonato entre 1988 y 2000- y el tercero con tres cetros porque Betulio González fue tricampeón pero en una sola división, peso mosca, entre 1971 y 1978.
El barinés Linares, cuyo apodo fue colocado por Amilcar Brusa, exentrenador de Monzón y del venezolano Antonio Esparragoza, al ver sus dotes de peleador con 14 años, había sido campeón pluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), el 21 de julio de 2007 -con apenas 22 años- noqueó en 10 vueltas al pegador mexicano Oscar Larios, quien no pudo descifrar la velocidad del criollo.
Posteriormente, el 28 de noviembre de 2008, noqueó en Panamá a Whyber García por la corona superpluma AMB y posteriormente -luego de algunos altibajos en su carrera- llegó el 30 de diciembre de 2014, fecha en la cual liquidó a Javier “El Implacable” Prieto de México, en el 4º asalto en Tokio, Japón y ganó la corona ligero del Consejo Mundial de Boxeo.
Noqueado de pie
La victoria de Jorge Linares ante Prieto ha sido uno de los momentos más brillantes de su carrera, ya que no solo lo consagró como tricampeón mundial, sino que lo hizo de una manera espectacular en su Japón, tierra que lo cobijó desde sus 16 años de la mano de Akihiko Honda y Teiken Promotions.
Nos recuerdan las crónicas de la época que el careo terminó al minuto con 50 segundos de la cuarta vuelta, que Linares conectó una derecha cruzada impecable que dejó a Prieto “noqueado de pie” antes de caer a la lona. El mexicano no pudo recuperarse antes de los diez segundos del conteo. Prieto intentó boxear y presionar, pero la diferencia de velocidad fue abismal.
Linares utilizó su jab para medir la distancia y según sus propias palabras tras la pelea:
“No me esperaba el nocaut tan rápido, pero sabía que si le conectaba esa derecha, se podía dar”, explicó a los medios.
Como dato curioso, la afición japonesa ya tenía al venezolano como un ídolo local. El combate se celebró en el Metropolitan Gym de Tokio y Linares se dirigió a los presentes en “perfecto japonés”, tal y como lo recuerda la historia y así fue reseñado.









