Talentosos son muchos, disciplinados pocos. Y ahí radica la diferencia entre los que trascienden y los que se quedan esperando eternamente “una gran oportunidad” que lo cambie todo. Balbino Fuenmayor es, sin lugar a dudas, parte del primer grupo, de los que están llamados a ser inolvidables. Aunque conserve las mismas facciones de cuando debutó en 2009, con tan solo 20 años. Ya suma 15 contiendas en el beisbol venezolano y está en su mejor momento. Hace mucho tiempo entendió que el éxito va de la mano con la consistencia.
Le tomó más o menos cinco años volverse consistente en el lineup de “la tribu”, pero una vez que lo logró (puntualmente en 2014) no retrocedió jamás. Es la voz líder dentro de ese dugout y está siempre listo para batallar por esa camiseta. Este año tuvo una gran actuación en la Liga Mexicana con los Acereros de Monclova, en 82 compromisos ligó para .313. Pudo tomarse algunas semanas para descansar y quizás debutar un poco más tarde en la LVBP. Pero no. Estuvo listo desde el día uno, convencido de que este año los orientales podrían volver a postemporada, algo que no han conseguido en los últimos tres años.
Hizo un tridente perfecto con Hernán Pérez, que llegó en la temporada muerta, y el jovencito Antonio Piñero. Dieron un golpe sobre la mesa y le dieron esperanza a Caribes. Balbino insistió en que estaba enfocado en hacer lo necesario para ayudar al equipo sin que importara demasiado su cosecha personal.
Eso se tradujo en una de las mejores temporadas de su carrera. Ya impuso un récord personal en jonrones con 15, dejando atrás los 11 que había conseguido en 2021, 2022 y 2024. Y los 42 remolques que tiene ahora mismo son el segundo mejor registro de su carrera, únicamente superado por los 53 que consiguió en 2021.
Tiene el mejor promedio de su equipo con .329, su marca de jonrones es la mejor de la liga y solo un par de peloteros tienen más impulsadas que él, Jadher Areimano (43) y Wilson García (46).
Pero además está metido en la recta final de una carrera que lo llevará a ser el mejor y más completo bateador de Caribes. Con la cosecha de este año ya llegó a 366 remolques y se quedó con el liderato al dejar atrás la marca de Eliézer Alfonzo, que en 16 campañas con los orientales empujó 360.
Solo le falta un par de bambinazos para superarlo también en ese renglón y ser el líder jonronero de la franquicia. Asimismo, con 10 imparables más tendrá la tercera mejor marca en hits del equipo, únicamente por detrás de Luis González (582) y Niuman Romero (753).
Sí, está en la carrera por el MVP de este año, pero también está abonando el camino hacia una inmortalidad indiscutible.









