Desde su debut el 31 de marzo de este 2024, el ejemplar del Stud M.M., Niño Lorenzo, mostró su poderío en la pista del Hipódromo La Rinconada, ganando por más de seis cuerpos y este fue solo el inicio de una exitosa temporada de triunfos, al vencer en seis de sus ocho presentaciones, que inició en la cuadra de Ricardo D´Angelo y luego pasó a la de David “El Panda” Palencia.
El hijo de Tato Zeta en Ivana Valentina, tuvo su primera participación en una prueba selectiva, el Clásico Hypocrite en 1.600 metros, donde llegó en segunda posición bajo la conducción de Hemirxon Medina, quien pudo colocarlo en el puesto dos de la pizarra.
El Stud M.M. dio la oportunidad al entrenador David Palencia para que demostrase lo que podía hacer con el ejemplar y este lo inscribió en el Clásico José Antonio Páez (G1), y le confió la monta a Francisco Quevedo, en la que sería su segunda incursión en una prueba de 1.600 metros, este hizo un gran trabajo y lo llevó siempre cerca del puntero, pero no pudo evitar la atropellada de Lemon White y llegó a medio cuerpo.
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Su participación en el Clásico Cría Nacional (G1) fue el destape del castaño en las pruebas de aliento, en los 2.000 metros se impuso de manera contundente al dejar más de doce cuerpos de diferencia con referencia del segundo lugar a su compañero Vino Tinto y un registro de 2:06.1/5, dejó claro a sus rivales que no les sería fácil derrotarlo.
El de Palencia conquistó los 2.400 metros del Clásico República Bolivariana de Venezuela (G-1) de manera sólida.
Luego de allí participó en dos carreras más, la Copa Día del Servidor Público, en distancia de 1.800 metros y una preparatoria de 1.600 metros, en las que salió victorioso. Estas antecedieron al triunfo más importante del año, el Clásico Internacional del Caribe.
El domingo en la Serie Hípica del Caribe pudo completar un año de ensueño, pues sus propietarios confiaron en poder lograr la hazaña y hacerse de la prueba más importante del hipismo latinoamericano, el Clásico Internacional del Caribe, con Emisael Jaramillo.









