La situación del beisbol es dramática en Estados Unidos. Tanto, que va como el cangrejo, en franco retroceso.
De los 30 equipos de Grandes Ligas, 14 tienen prospectos número uno o número dos nacidos fuera de la Unión. Y esa cantidad, lamentablemente, tiende a crecer, como ha crecido en los últimos 26 años.
Pero, se ha dado el grito de alarma.
Ha sido el primer deporte de este país, progresó durante más de un siglo, pero ahora está en crisis en cuanto a la preferencia de los jóvenes atletas, quienes van al basquetbol, al soccer (deporte europeo), fútbol americano, jockey sobre hielo (de origen canadiense) y voleibol.
¿Por qué?
Los más pesimistas dicen que los jóvenes de aquí no quieren jugar al beisbol porque es la actividad deportiva más difícil.
Cierto, es la que exige mayores habilidades, más esfuerzo y dedicación absoluta. Pero no es por eso que los muchachos se van a los otros juegos, ya que siempre fue muy difícil practicarlo y, sin embargo, desde 1871, hubo aquí tremendo interés por tal competencia, especialmente en high schools y universidades.
Selig y Manfred son los culpables
Los culpables, por el abandono en la promoción dirigida a los jóvenes, llevan nombres de comisionados: Bud Selig y Rob Manfred.
Selig fue comisionado desde el nueve de septiembre de 1992, hasta el 25 de enero de 2015. Trabajó en muchas cosas positivas para el beisbol, excepto en mantener el entusiasmo en los jóvenes.
Manfred, el comisionado mejor pagado en la historia, cobra 25 millones de dólares por año y estará en esas funciones hasta 2028. Asumió el cargo el 25 de enero de 2015.
Y ha sido muy exitoso en el manejo de los derechos para la televisión, que logró vender a Espn y Fox por 2.400 millones de dólares cada temporada.
Pero ha fracasado en docenas de intentos para crear y modificar reglas, actividad que lo presenta como enfermizo.
Ha sido el comisionado más incapaz de los 10 que han ocupado el cargo, desde el juez Kenesaw Moutain Landis, en 1920.
Yankees confirman rechazo del beisbol.
El prospecto número uno de los Yankees no es nativo de Estados Unidos. Es el outfielder dominicano de Esperanza Jasson Domínguez, quien arribará a los 22 años de edad el siete de febrero, bateador de poder ambidextro como Mickey Mantle, quien ha sido el único bateador con poder extraordinario, tanto a lo derecho como a lo zurdo.
Los Yankees han tenido estadounidenses estelares, como Babe Ruth, Lou Gehrig, Joe DiMaggio, Whitey Ford, Yogi Berra, Elston Howard, Billy Martin, Phil Rizzuto, Lefty Gómez, Goose Gossage y Derek Jeter.
Por la situación actual es que Shohei Ohtani y Juan Soto, y no dos estadounidenses, son los mejor pagados; por eso la invasión de asiáticos y latinoamericanos.
Ahora, ¿quién es ese dominicano?
Jasson Domínguez nació para jugar en Grandes Ligas. Incluso, su padre, Félix, lo bautizó con el nombre de Jasson, porque, como fanático de los Yankees admiraba a Jasson Giambi.
Pronto Jasson destacó entre los muchachos de su barrio, por cómo bateaba. Una tarde, durante juego entre adolescentes, conectó un inmenso jonrón. Por lo que un compañero de equipo dijo:
“¡Noooo¡. Ese no es de los nuestros. Él es de otro planeta, un marciano”.
Desde entonces lo llaman “El Marciano”.
E impresionó después, a los scouts de los Yankees, ya que el dos de julio, de 2019 lo firmaron por el bono record del club, cinco millones 400 mil dólares.
Su carrera de bigleaguer comenzó prometedora en 2023, al conectar jonrón en su primer turno, ¡con su primer swing!, y nada menos que frente a Justin Verlander, entonces de los Astros.
Sacó Jasson cuatro batazos en sus primeros ocho juegos. Pero se lesionó el brazo derecho, y hubo que operarlo, por lo que estuvo fuera de acción hasta tarde en 2024. Conserva su condición de novato.
Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.









