Moisés Ballesteros terminó el 2025 en Grandes Ligas, luego de ser subido en dos oportunidades por el conjunto de Cachorros de Chicago.
En su primera incursión, en el equipo grande de Chicago no le fue muy bien, al conectar cuatro hits en dieciocho turnos al bate, pero empujó seis y anotó tres rayitas.
Sin embargo, en su segunda aparición, Ballesteros demostró su capacidad para producir con el madero tras aprovechar sus turnos, con dos cuadrangulares, cinco fletadas, nueve anotadas para una buena línea ofensiva de .333/.435/.564. Ante eso, el manager Craig Counsell aseveró que respondió rápido a la oportunidad.
“Demostró lo que lo llevó a las Grandes Ligas, y no siempre es fácil hacerlo en pequeñas muestras. Casi fue inmediatamente y demostró en lo que puede brillar. Es un buen bateador. Y un bateador bastante dotado”.
Lee también: Venezuela prioriza ajustes técnicos sobre resultados de exhibición
Si bien el prospecto número 55, según MLB Pipeline, será el tercer receptor dentro del roster después de Carson Kelly y el panameño Miguel Amaya, tiene una gran posibilidad de quedarse en el equipo grande y ser el bateador designado en el Opening Day el próximo 26 de marzo. De igual forma, el presidente de operaciones del equipo, Jed Hoyer, aseguró que el criollo está compitiendo por un lugar en el roster.
“Vimos sus capacidades de contacto. Vimos el trueno. Es un bateador dotado. Obviamente, deberá llegar y ganarse su puesto”, agregó Hoyer. Hasta ahora, Ballesteros ha consumido ocho turnos al bate en el Spring Training, con dos indiscutibles, tres remolques y una anotada, para un average de .250. Hay que resaltar que el joven llegó tarde a los entrenamientos por problemas con su visado.









