El Concreto

Ideas sólidas

Otros Deportes

¿Por qué Hernán y no Balbino? 

El beisbol venezolano se retomó este miércoles y con él los debates sobre quiénes merecen ser galardonados como los mejores de la temporada 2025-2026. Cómo siempre hay premios en los que pareciera que no hay espacio para las dudas cómo es el caso del Novato del Año y el Regreso del Año, que han de ser para Jadher Areinamo (Tiburones) y Hernán Pérez (Caribes), respectivamente. Pero vaya que hay otros donde la discusión es grande, como por ejemplo para el Premio Victor Davalillo al Jugador Más Valioso de la contienda. 

No se trata solo de un jugador con buenos números, sino de un hombre cuya actuación haya sido determinante para su equipo. Todos los años, especialmente en épocas de Grandes Ligas, se debate mucho si el MVP es para el mejor jugador del circuito o para uno que resulte clave en las aspiraciones de su equipo. Para mi el MVP debe cumplir con el segundo punto, no podemos llamar más valioso a un jugador cuyo equipo no esté en postemporada, podrá ser el mejor jugador de la liga, pero no el más determinante. 

Partiendo de esa premisa este año en la LVBP hay varios candidatos para ese premio, Balbino Fuenmayor y Hernán Pérez por Caribes; Wilson García y Alexi Amarista por Bravos e incluso Rougned Odor por Magallanes. Todos con argumentos sólidos para entrar en las papeletas. Pero si me preguntan a mi, el ganador está en Caribes, porque -a pesar de avanzar por el Comodín- ellos son la gran sorpresa de este año. Venían de tres zafras seguidas quedándose fuera de la postemporada y todo parecía indicar que esta sería igual. 

Se dijo mucho que no habían hecho ninguna contratación determinante. Y es que en honor a la verdad el cambio de Hernán Pérez, por Rafael “Balita” Ortega, no hizo demasiado ruido. A pesar de que mostró mejoría en la postemporada pasada y tuvo un gran verano en México con Toros de Tijuana, muchos tenían en la memoria el recuerdo de su accidentada ronda regular de 2024, en la que solo disputó 19 juegos y bateó para .219. Pocos pudieron imaginar que sería tan determinante para los orientales. 

Hernán disputó los 56 juegos del calendario, nadie jugó más que él en Caribes, y bateó para .313, facturando su primera campaña por encima de .300 desde la 2020-2021. Fue el único jugador con más de 40 remolques y también más de 40 empujadas. Sí, los promedios ofensivos de Balbino y su cuota de jonrones son mejores, pero Hernán fue líder en hits e impulsadas. Y más allá de eso, tuvo un aporte defensivo clave, jugó en tercera, primera y los jardines, con la solvencia de siempre y su guante resultó clave en muchos momentos. Su promedio de fildeo fue de .974, apenas cometió cuatro errores en 482 innings y dos tercios de labor. Todo esto mientras Balbino actuaba principalmente como bateador designado. 

Palabras más, palabras menos, Hernán ayudó desde todos los frentes y sus compañeros lo destacan cada vez que pueden, él fue el factor x de “la tribu”. Por eso él es mi MVP.

Ver fuente