Basta de matar a la televisión

Muchos dan por muerta a la televisión.

Por muchos años, supuestos gurús del marketing se han dado a la tarea de poner fecha de caducidad a diversos medios y plataformas. Muchos aseguraron que 2017 sería el año de la muerte de Facebook, y la red social sigue gozando de buena salud a pesar de los problemas; otros dieron por sentado que los ebooks revolucionarían a la industria musical, algo que no ha pasado, y la televisión para muchos está convaleciente.

La verdad es que todo lo concerniente a la muerte de la televisión es una gran farsa y las cifras demuestran que sigue siendo uno de los medios publicitarios más solventes. El video aún no se ha convertido en su verdugo y muchos expertos dudan que estos suceda.

Un estudio publicado recientemente por comScore demostró con cifras contundentes la popularidad que posee la televisión. Por cada hora que las familias destinan al consumo de  videos online, se suman cinco horas de televisión tradicional.

El fortalecimiento de opciones como Netflix, alternativa que ya cuenta con un porcentaje de suscriptores muy similar a los de la televisión por cable, no ha puesto en desventaja a la televisión tradicional, pues el estudio demuestra que a pesar la popularidad de la plataforma de programación a la carta, sigue siendo vista como un complemento.